Publicado el Deja un comentario

Ciencia y Caridad

Una mujer enferma (madre moribunda) en una cómoda cama confeccionada ocupa serenamente el centro de la composición diagonal del lienzo. Se encuentra entre un médico sentado, centrado en su reloj de mano mientras le toma el pulso, y una monja que sostiene al niño de la mujer y le extiende una bebida (té, medicina). La sencillez, calma y orden del entorno disperso se refleja en las posturas y semblantes de las cuatro figuras.

En su estudio biográfico, Robert Maillard documenta que el padre de Picasso, profesor de arte y modelo que se hizo pasar por médico, elaboró la composición y el título de la pintura para su hijo de 16 años (Picasso. Nueva York: Tudor, 1972, pág. 180).

Un borrador de acuarela anterior de esta obra dibuja al niño con los brazos extendidos que se extienden hacia la madre enferma. En el borrador, el médico y la monja, también, están más preocupados por la condición de la madre. Aunque refuerza el significado alegórico de esta composición académica, la intensidad dramática se reduce, si no se pierde, en la versión final (1897), que obtuvo una mención de honor en Madrid y una medalla de oro en la Exposición de Bellas Artes de Málaga.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.